El equilibrio sentado es esencial para las personas con lesión medular. Influye en su capacidad para mantener la estabilidad, mover las extremidades superiores y realizar de forma independiente muchas actividades de la vida diaria.
Sin embargo, en las personas con paraplejia, los músculos y los mecanismos sensitivo-motores que intervienen en el control postural pueden estar alterados. Por ello, el cuerpo puede necesitar desarrollar estrategias alternativas para mantener el equilibrio mientras permanece sentado.
Un estudio realizado en la Universitat de València por María Pilar Serra Añó, María Teresa Pellicer Chenoll, Xavier García Massó, Gabriel Alberto Brizuela Costa, Consolación García Lucerga y Luis Millan González Moreno analizó el equilibrio sentado en personas con paraplejia mediante un enfoque biomecánico objetivo.
Los investigadores examinaron tanto el control postural estático como los límites dentro de los cuales las personas participantes podían desplazar su centro de presiones sin perder el equilibrio.
Los resultados ayudan a explicar:
- cómo afecta la lesión medular a la estabilidad en sedestación, y
- muestran el valor de la valoración posturográfica para estudiar el control postural en esta población.
¿Por qué es importante el equilibrio sentado después de una lesión medular?
La sedestación es una de las posiciones funcionales más importantes para las personas con lesión medular. En muchos casos, pasan gran parte del día sentadas en una silla de ruedas.
Mantener esta posición depende de la actividad coordinada de los músculos del tronco, de las sinergias posturales normales y de la integración de la información visual, vestibular y propioceptiva.
Después de una lesión medular, estos mecanismos pueden estar alterados. Los músculos que normalmente se encargan de mantener la postura pueden tener una función limitada o inexistente, mientras que la integración sensitivo-motora del tronco y de los miembros inferiores también puede verse afectada.
Las investigaciones previas sugieren que las personas con lesión medular pueden desarrollar nuevas sinergias motoras en las que intervienen músculos que normalmente no desempeñan una función postural principal.
Estas adaptaciones pueden ayudarles a mantener el equilibrio, pero el control postural sigue siendo diferente al de las personas sin lesión medular.
¿Qué investigó el estudio?
El estudio analizó dos aspectos complementarios del equilibrio sentado:
- Equilibrio estático mientras las personas participantes permanecían sentadas sin realizar movimientos voluntarios.
- Límites de estabilidad mientras movían el tronco en distintas direcciones.
El objetivo era examinar el movimiento del centro de presiones tanto en el dominio temporal como en el frecuencial y determinar hasta dónde podían desplazarse las personas participantes antes de aproximarse a una caída.
Participaron 24 personas con paraplejia y 24 personas sin lesión medular.
Las personas con paraplejia presentaban niveles de lesión comprendidos entre T4 y L1. Se dividieron en dos grupos:
- Paraplejia alta, con una lesión por encima de T9.
- Paraplejia baja, con una lesión en T9 o por debajo.
Todas las personas participantes con lesión medular presentaban lesiones crónicas de grado A o B según la escala de discapacidad de la American Spinal Injury Association.
¿Cómo se midió el equilibrio sentado?
Los investigadores utilizaron una plataforma de fuerzas Dinascan/IBV y el software NedSVE/IBV desarrollados por el Instituto de Biomecánica.
Sobre la plataforma se fijó un taburete de 70 centímetros de altura y sin respaldo. Los reposapiés regulables mantenían aproximadamente 90 grados de flexión de rodilla, reproduciendo una posición sentada similar a la utilizada en una silla de ruedas.
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Durante la valoración, las personas participantes estuvieron supervisadas por un profesional clínico y utilizaron un arnés de seguridad.
A continuación, se realizaron dos pruebas:
Prueba estática en sedestación
Las personas participantes permanecieron sentadas durante 30 segundos con los brazos relajados junto al tronco.
La prueba se realizó en dos condiciones:
- Ojos abiertos.
- Ojos cerrados.
La plataforma de fuerzas registró el movimiento del centro de presiones en las direcciones anteroposterior y mediolateral.
Los investigadores analizaron la amplitud y el rango de las oscilaciones posturales, el área recorrida por el centro de presiones y las características frecuenciales de la señal.
Prueba de límites de estabilidad
En este caso, las personas participantes movieron el tronco para dirigir su centro de presiones hacia unas dianas mostradas en una pantalla.
Las dianas aparecieron en cuatro direcciones:
- Hacia delante.
- Hacia atrás.
- Derecha.
- Izquierda.
Se obtuvieron tres parámetros principales:
- Desplazamiento máximo del centro de presiones: el punto más alejado alcanzado.
- Desplazamiento eficiente del centro de presiones: el área más alejada en la que la persona participante permaneció durante más tiempo.
- Inestabilidad de la trayectoria: la cantidad de movimiento del centro de presiones necesaria para alcanzar el límite.
Las personas con paraplejia mostraron un menor control postural estático
El estudio observó que las personas con paraplejia presentaban un peor control postural en sedestación que el grupo de control sin lesión medular.
En la dirección anteroposterior, ambos grupos con paraplejia mostraron un mayor desplazamiento del centro de presiones que el grupo de control, tanto con los ojos abiertos como cerrados.
El mismo resultado general se observó en la dirección mediolateral. Las personas con paraplejia mostraron una mayor amplitud, rango y energía del movimiento que el grupo de control en ambas condiciones visuales.
Estos resultados indican que mantener una posición sentada estable requería ajustes posturales de mayor magnitud en las personas con lesión medular.
El área ocupada por las oscilaciones posturales también fue mayor en los grupos con paraplejia.
Con los ojos cerrados, fue mayor en ambos grupos que en el grupo de control, y especialmente elevada entre las personas con lesiones de mayor nivel.
¿Qué ocurrió cuando las personas participantes cerraron los ojos?
La eliminación de la información visual tuvo un efecto claro en las personas con lesión medular.
Ambos grupos con paraplejia mostraron una reducción del control postural al realizar la prueba estática con los ojos cerrados. Este patrón no se observó con la misma intensidad en el grupo de control.
Los autores sugirieron que la condición con los ojos cerrados podía no haber sido lo suficientemente exigente para las personas con una integración normal de los mecanismos implicados en el control postural.
Sin embargo, en las personas con lesión medular, la eliminación de la visión puso de manifiesto una mayor dificultad para mantener el equilibrio.
El análisis frecuencial también mostró cambios cuando se eliminó la información visual.
- La contribución de la banda de frecuencia baja aumentó,
- mientras que la de frecuencia intermedia disminuyó.
- La banda de frecuencia alta se mantuvo estable.
Según el marco utilizado por los autores, el aumento de la actividad de baja frecuencia puede reflejar una mayor dependencia de la información sensorial, especialmente vestibular, cuando la visión no está disponible.
La menor contribución de las frecuencias intermedias se interpretó como potencialmente relacionada con una alteración de la comunicación entre el cerebelo y la médula espinal.
Estas interpretaciones corresponden al modelo utilizado en el estudio, y no deben considerarse mediciones directas de sistemas neurológicos individuales.
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Los límites de estabilidad también fueron menores
Durante la prueba de límites de estabilidad, el grupo de control alcanzó desplazamientos máximos y eficientes del centro de presiones superiores a los de ambos grupos con paraplejia en las cuatro direcciones.
En otras palabras, las personas sin lesión medular podían desplazar más su centro de presiones manteniendo el control.
Las personas con paraplejia también mostraron una mayor inestabilidad de la trayectoria. Su centro de presiones siguió un recorrido menos directo y necesitó más movimiento para alcanzar el límite máximo.
Por tanto, los resultados mostraron diferencias en:
- Rango máximo de movimiento.
- Rango de movimiento eficiente o controlable.
- Estabilidad durante la trayectoria del movimiento.
¿Influyó el nivel de la lesión en el equilibrio?
Los investigadores encontraron algunas diferencias entre la paraplejia alta y la baja, pero el nivel de la lesión no explicó todos los aspectos del equilibrio sentado.
No se observaron diferencias significativas entre los dos grupos con paraplejia en el desplazamiento máximo o eficiente del centro de presiones.
Sin embargo, el grupo con paraplejia alta mostró una mayor inestabilidad de la trayectoria en las direcciones derecha e izquierda.
Los autores propusieron que la activación parcial de la musculatura abdominal en las personas con lesiones de menor nivel podía ayudarles a controlar de forma más eficaz el movimiento lateral del centro de presiones.
Aun así, el nivel de la lesión no se consideró por sí solo un predictor fiable de la estabilidad.
El equilibrio también puede verse afectado por:
- la habilidad,
- la experiencia,
- la rigidez muscular,
- la espasticidad,
- las cirugías previas,
- y otros factores individuales.
La clasificación utilizada en el estudio tampoco diferenciaba el nivel motor del tronco, lo que puede limitar la posibilidad de establecer relaciones precisas entre el nivel neurológico y el rendimiento postural.
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¿Por qué es útil una valoración biomecánica objetiva?
Una de las principales ventajas del estudio fue que el equilibrio sentado se evaluó en una posición diseñada para asemejarse a la sedestación en silla de ruedas.
Muchas personas participantes adoptaron una postura en forma de C porque no podían activar los músculos extensores de la espalda. Solo un pequeño número mantuvo una posición erguida y relajada.
Mediante una plataforma de fuerzas, los investigadores pudieron cuantificar cambios que quizá no se identifiquen por completo únicamente mediante la observación.
La valoración posturográfica aportó información sobre:
- El movimiento estático del centro de presiones.
- La influencia de la información visual.
- Los patrones frecuenciales implicados en el control postural.
- Los límites máximos y eficientes de estabilidad.
- La inestabilidad durante el movimiento voluntario del tronco.
Según los autores, combinar la valoración biomecánica y neurofisiológica puede ayudar a estudiar la organización del sistema nervioso y las sinergias motoras desarrolladas después de una lesión medular.
También puede contribuir a planificar tratamientos individualizados y controlar los cambios durante los programas de rehabilitación.
Los autores indicaron específicamente que la rehabilitación debería tratar de consolidar la contribución sensorial y mejorar la propiocepción por encima del nivel de la lesión.
El estudio mostró que las personas con paraplejia presentaban un menor equilibrio estático sentado y un control más reducido de sus límites de estabilidad que las personas sin lesión medular.
Mostraron un mayor desplazamiento del centro de presiones, una respuesta diferente cuando se eliminó la información visual y límites máximos y eficientes más reducidos.
Las personas con paraplejia de mayor nivel también presentaron una mayor inestabilidad en los movimientos laterales, aunque el nivel de la lesión por sí solo no explicó todas las diferencias observadas.
Estos resultados respaldan el uso de una valoración posturográfica objetiva para comprender mejor el equilibrio sentado después de una lesión medular y controlar el control postural durante la rehabilitación.
En el Laboratorio de Valoración Funcional, la valoración biomecánica permite transformar el movimiento y el control postural en información objetiva y medible.
Mediante el análisis de variables como el desplazamiento del centro de presiones y los límites de estabilidad, los profesionales pueden comprender con mayor claridad el comportamiento funcional de cada persona y controlar los cambios a lo largo del tiempo.
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los límites de estabilidad en sedestación?
Indican hasta dónde puede desplazar una persona su centro de presiones hacia delante, hacia atrás o hacia los lados mientras permanece sentada y mantiene el control.
¿Cómo se mide objetivamente el equilibrio sentado?
Una plataforma de fuerzas puede registrar el movimiento del centro de presiones durante la sedestación estática y los movimientos voluntarios del tronco.
¿Cerrar los ojos afecta al equilibrio sentado en la paraplejia?
En este estudio, las personas con paraplejia mostraron un peor control postural cuando se eliminó la información visual.
¿Una lesión medular de mayor nivel implica siempre un peor equilibrio sentado?
No necesariamente. Las lesiones de mayor nivel se asociaron con una mayor inestabilidad lateral, pero también pueden influir varios factores individuales.
Referencia científica: Serra-Añó P, Pellicer-Chenoll M, Garcia-Massó X, Brizuela G, García-Lucerga C, González LM. Sitting balance and limits of stability in persons with paraplegia. Spinal Cord. 2012. DOI: 10.1038/sc.2012.148




